domingo, 10 de abril de 2011

CAPÍTULO 6


Estaba agachada con la cabeza entre las piernas, por lo que todo el agua cayó sobre mi pelo y me lo empapó. Cabreadísima levanté la cabeza para pegar a Laura por haberme empapado, pero en vez de su cara descojonándose me encontré a Dougie haciéndolo por ella. En seguida me puse colorada como un tomate. Estaban allí, los cuatro estaban allí. Me miraban con una sonrisa en la cara.
- ¡Hola! - Dijo Tom en inglés apareciendo detrás de Dougie.
- Ho-hola... - Dije mientras me abrazaba.
- ¿Qué tal estás? - Me dijo Harry acercándose para darme dos besos.
- Bien, aun que me duele mucho la cabeza - Dije mientras me deshacía la coleta para que se me secase mejor el pelo.
Danny avanzó hacia mí y me dio un abrazo seguido por Dougie. Cuando terminaron de saludar a María y a Merce, me dirigí a la cama y me senté en ella. Todos se pusieron alrededor mío y empezamos a hablar. En seguida nos hicimos muy amigos. No me creí que estuviese hablando con ellos. Eran los tíos más geniales del mundo. Cuando se tuvieron que ir porque la enfermera les echaba, nos invitaron a comer con ellos mañana. El alta me lo darían por la mañana.
Todos me dieron dos besos para despedirse y me dijeron buenas noches. Laura, Merce y María se quedaron un rato más para hacerme compañía mientras cenaba.
- ¿Y mis padres? - Pregunté. Me extrañaba que no hubiesen venido a visitarme o se hubiesen quedado a dormir conmigo.
Las tres se aclararon la garganta. Laura se apartó el pelo de la cara, miró a Merce y Merce asintió.
- ¿Qué pasa? - Dije con la boca llena. Me limpié la boca.
- Verás... - Dijo con los ojos llorosos Laura - Que... El domingo hubo un accidente...
- ¿Y...? - Dije. Mis ojos se empañaron. No podía ser, ¿habían muerto? ¿Habían muerto cuando yo estaba en coma? - ¿Ha-han muer-muerto? - Dije mientras se me escapaban lágrimas tras lágrimas.
Las tres me abrazaron y después me aparté de ellas.
- Por favor, dejadme sola - Dije tapándome con la sábana y dándolas la espalda.
- Hasta mañana - Dijo María cerrando la puerta de la habitación.
¿En serio habían muerto? No había tenido ni si quiera tiempo de abrazarles una vez más. Lloré, lloré y lloré. Un mundo así, sin la gente que más te quiere, no debe ser vivido. ¡¿Pero en qué estoy pensando?! ¡¿En suicidarme?! Se me había ido la olla. No podía dormir, asi que me fui al baño a beber agua. Cuando salí del baño y volví a la cama, vi a una persona sobre ella. No podía ver su cara porque estaba de espaldas a la luz de las farolas de la noche.
- ¿Laura? ¿Merce? ¿María? - Dije andando despacio, acercándome a aquella persona.
Movió la cabeza de modo que entendí que no era ninguna de mis amigas. Llegué a mi cama, me senté en el borde más extremo al que se encontraba aquella persona y pregunté:
- ¿Entonces?
- I just speak english - Dijo.
¿Inglés? ¿Era uno de ellos? ¿El que se había quedado conmigo todas estas noches? Esa voz...
Esa voz solo podía ser de uno de ellos...
- ¿Dougie? - Dije acercándome a él. Encendí la lamparita de mesilla - ¡Dougie! ¿Qué estás haciendo aquí? - Le pregunté en inglés.
- ¿No me dejas hacerte compañía una noche más? - Dijo con su preciosa sonrisa.
- ¿Eres tú el que se ha quedado todas estas noches conmigo? - Dije. La verdad, cuando esta tarde habían estado con nosotras, no me atreví a preguntarles quién había dormido conmigo estos días.
Dougie asintió. Estiró su brazo hacia mí y me acarició. No pensé que lo hubiese hecho aposta, pero justo me rozó mi herida de la cara. Me dolió mucho, pero no merecía la pena decirlo. Me aguanté.
- ¿Y por qué, Dougie? - Dije quitando su mano de mi cara y metiéndome en la cama. Él se tumbó a mi lado, pero por fuera de las sábanas.
- Porque cuando vi tu cara y cabeza heridas me llegó al alma, me dolió igual que a ti. Yo ya sabía lo de tus padres, y por si en medio de la noche te despertabas, pensé que te hubiera gustado ver que tenías a alguien a quien no le importase quedarse a cuidar de ti - Dijo sonriendo y acariciándome el pelo.
Empecé a llorar por lo de mi familia. Ahora no estaba de buen humor para asimilar lo que me acababa de decir, así que lloré.
Dougie se metió conmigo dentro de la cama y me abrazó. Me encantaba estar con él. Era guapísimo y olía muy bien. Me quedé dormida en sus brazos.



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