jueves, 21 de abril de 2011

CAPÍTULO 11

Una cosa quería decir yo a María García: que sepas que hasta dentro de unos días no volveré a subir más capítulos aunque me lo supliques o te vengas desde Murcia. Me da igual ¬¬ Tengo que descansar, mis padres me dicen que no puedo estar tanto tiempo en el ordenador. Además, mi imaginación se está agotando, creo que tendré que dejar que vuelva. Tranquila, todo lo que se me ocurra, lo escribiré y cuando tenga casi todo pensado me pondré a subir capítulos ;) Iba a dejar de escribir este fic, pero veo que de verdad te gusta... Porque si no... ¿A quién coño se le ocurre ir recomendándo este fic por tuenti sin mi permiso? ¬¬ Pero bueno, da igual. Jajaja :D Gracias María, tequiero :) Sin ti y sin Merce, esto sería basura ahora ._. osquiero niñas! ^^
P.D.: ¿¿¿¿A QUIÉN COÑO SE LE OCURRE PENSAR QUE HE BORRADO EL FIC MERCEDES Y MARÍA???? estáis locas, pero osquiero :)



Terminamos de comer y echamos a suertes quién iba a ser el desgraciado en pagar toodo lo que habíamos comido. Pobrecillo, le tocó a Tom. ¡Qué monoso era, por Dios! Refunfuñando, sacó su tarjeta y se la entregó al camarero.
- Me lo pagaréis - Dijo con una cara de asesino.
- ¡Sí, JÁ! Que te lo crees tú, jajaja - Dijo Danny.
Cuando el camarero devolvió la tarjeta a Tom, salimos del restaurante. Nos despedimos y quedamos dentro de un rato, después de cambiarnos, a tomar un rico helado.
Yo primero recogí mi mochila de la habitación de Dougie y nos fuimos Merce, Laura y yo a mi casa a cambiarnos. Ellas tenían su maleta todavía allí porque no la habían recogido desde el siete de mayo. Con María no sabíamos qué hacer. Vivía en Murcia y tenía allí toda la ropa y más cosas.
- ¿Por qué no llamas a tus padres y les convences de quedarte a vivir conmigo? Aunque en realidad será en Inglaterra, jajaja - Pregunté.
- Bueno, podría. Pero prefiero preguntarles directamente por irme a vivir a Inglaterra.
Me encongí de hombros.
- Como tú quieras. Pero mientras tanto te puedes quedar a dormir en mi casa - La ofrecí.
- Gracias - Dijo dándome un abrazo.
María llamó a sus padres quienes la dejaron quedarse a dormir a mi casa hasta que nos fuésemos a Inglaterra. Sus padres llevarían todas sus pertenencias a mi casa máñana.
Llegamos a mi casa y primero nos duchamos. Cuando yo salí la primera de la ducha, me llamaron al móvil.
- ¿Sí?
- Niña, mejor veniros al hotel a ver una peli, ¿vale? - Dijo Dougie.
- Valee, un beso tequiero - Dije y colgué - ¡NIÑAAAS! Mejor nos vamos a su hotel, ¿vale? - Grité.
- ¡Valee! - Contestaron ellas gritando desde sus habitaciones.
Cuando las cuatro estábamos listas, nos fuimos andando hacia la plaza y desde allí cogimos un taxi hacia el hotel donde se alojaban. Por el camino hacia la plaza, pregunté a Merce:
- Bueno, ¿qué? ¿qué ha pasado con Danny?
- Me ha dicho que está enamorado de mí y me ha pedido que deje a Erik.
- ¿Y lo vas a hacer? - Preguntó Laura.
- ¿Y por qué no?
- Pues porque tú quieres a Erik, ¿no? - Preguntó María como si fuera obvio.
- Pues es que ahora quiero a Danny.
La miré con cara asesina. Qué tía, qué tía.
Llegamos al hotel. A la entrada nos esperaba Tom con su sonrisa perfecta y con sus hoyuelos.
- ¡Chicaaas! - Dijo dándonos un abrazo.
El de Laura duró más. Estos se traman algo ¬¬
Íbamos a subir al ascensor cuando Tom nos paró.
- ¡Os echo una carrera! - Dijo pulsando el botón veinte veces.
- ¡Eeeeh! - Dije pulsando yo otras veinte veces el botón del ascensor de la izquierda.
Laura y María se metieron en el ascensor con Tom y Merce y yo nos montamos en el otro.
- ¡Vaaaaaaaaaamooos! - Dije pulsando el botón de la planta dos.
Mientras, en el ascensor de la derecha en el que estaban Tom, Laura y María.
- ¿Pero qué coño pasaa? - Decía Tom pulsando el botón de la planta dos cuarenta veces.
No funcionaba.
- ¡Oh, Dios! Tendremos que subir por las escaleras - Dijo Laura.
Salieron corriendo y subieron las escaleras a toda prisa. Por el camino, María tropezó un par de veces pero siguió subiendo escalones como si nada.
Mientras, Merce y yo, llegamos a la planta dos e íbamos directas a la habitación de Dougie cuando una abuelita nos pudió ayuda.
- ¿Me ayudáis jovencitas? - Dijo dándome a mí su maleta y apoyándose en Mercedes.
- Sí, claro señora - Dije yo. ¡Lo que pesaba la maleta!
- Oh, jeje no me llaméis señora que me hacéis vieja.
Merce y yo nos miramos apunto de descojonarnos de la risa.
A la señora le daba miedo el ascensor, por lo que tuvimos que ayudarla a bajar las escaleras. Fuimos bajando los escalones y cuando más o menos llegamos al quinto, tres personas subían corriendo a toda leche. No se dieron cuenta de que estábamos ahí y tropezaron con nosotras.
- ¿Pero qué...? - Dije levantando a la señora del suelo - ¡Eh! ¿Por qué íbais por las escaleras Tom?
Tom se estaba partiendo de la risa, estaba tirado en el suelo debajo de Laura.
- Te digo yo que estos se traman algo ¬¬ - Le dije a Mercedes.
- Seguro - Me dijo en bajito - JAJAJAJAJAJAJAJA - Estallamos las dos de risa.
- Ayudadme, ¿no? - Dijo María que estaba debajo de Tom.
Mercedes y yo nos descojonamos todavía más. ¡¡Qué pringadaa!!
Levantamos a Laura, Tom y María y luego los cuatro ayudamos a la anciana a bajar del todo y a dejar sus maletas en un taxi.
De vuelta a la habitación de Dougie, decidimos no hacer carreras y nos subimos al ascensor.
Llegamos a la habitación de Dougie, entramos en silencio, pretendiendo asustarles.
Al parecer, los tres estaban dormidos en la cama. Nos miramos con cara de: qué coño habrán pensado en hacernos. Pero no, al final si estaban dormidos.
Aprovechamos y empezamos a gritar y hacer ruido. Ellos se despertaron sobresaltados, gritando también.
- ¿¿¿QUÉ HACÉEEEEEEIS??? - Empezó a gritar Harry, pero no le oíamos de los gritos que estábamos pegando - ¡¡¡CALLAROOOOOOOOS!!!
Y entonces fue cuando nos cogieron a las cuatro y nos tiraron a la cama junto con ellos...


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